¿Cuál es el mejor cable de vídeo del momento?

 

Durante mucho tiempo hemos tenido diferentes cables para conectar todo tipo de equipos de imagen, sirviendo algunos de ellos también para el sonido. Antiguamente, si teníamos que conectar un monitor de ordenador a nuestro PC, lo habitual era recurrir al cable VGA. En caso de que quisiéramos conectar un decodificador o un vídeo a un televisor, la alternativa era el euroconector, que movía imagen y sonido.

Sin embargo, en la actualidad tenemos tres opciones principales para compartir video, también audio en algunos casos, que son el cable HDMI, el cable Thunderbolt y el cable DisplayPort. Un planteamiento en el que puede surgirnos la duda de cuál es la mejor opción, tanto por calidad de video como en lo que a compatibilidad se refiere.

 

De un vistazo

Para empezar, vamos a analizar brevemente cada uno de estos protocolos, para saber de qué estamos hablando. Empezando por el HDMI, hablamos del estándar más veterano de los 3. Este estándar fue lanzado en el año 2003 y reemplazó al euroconector de toda la vida. No obstante, esta tecnología no se popularizó hasta la llegada de los televisores Full HD y similares. Su última versión, la 2.1, tiene la capacidad de transferir hasta 48 Gbps de datos y ofrecer resoluciones 4K a 120 FPS y 8K  a 60 FPS.

Otra opción clásica es el cable DisplayPort. En este caso, la tecnología fue lanzada en el año 2007, unos cinco años más tarde que el modo HDMI. Este cable tiene una capacidad de transmisión de imagen de 32,4 GBs en su última versión, aunque pese a esta reducción sigue siendo capaz de igualar las resoluciones 4K a 120 hercios y la resolución 8K en modo de 60 hercios. Como ventaja principal, este cable tiene soporte multi-stream o multiruta, de modo que desde un solo puerto conectado a un replicador podemos trabajar con hasta 4 monitores a la vez, en modo de escritorio extendido.

 

 

Por último, tenemos el cable Thunderbolt. En este caso hablamos de un cable que destaca por su polivalencia, dado que nos sirve como cable de datos, cable de imagen e incluso como cable para carga eléctrica. Por tanto, es una solución ideal para terminales como móviles, tablets y portátiles, aunque se está popularizando cada vez más en otros dispositivos.

Respecto de su capacidad de transferencia, hablamos de un cable con capacidad para transferir hasta 40 Gbps, estando entre los dos modelos que hemos comentado. Este cable es capaz de transferir en modo 4K a 120 FPS, así como en formato multiruta, aunque limitando la salida a dos señales 4k a 60 FPS. No tiene soporte para resolución 8K, aunque por ahora tampoco nos va a hacer falta.

 

¿Cuál es el mejor?

Llegados a este punto, ya tenemos los datos necesarios para responder a la pregunta con la que iniciamos este artículo. O quizá no del todo. No tanto porque nos falta información pero si nos falta saber exactamente qué es lo que queremos y qué criterios vamos a utilizar para determinar si un estándar es el mejor.

Para resolver el problema, vamos a valorar este aspecto desde diferentes elementos. El primero de ellos va a ser la transferencia de datos. En este caso, el actual ganador seria el cable HDMI, que en su última versión es capaz de llegar a tasas de trasferencia de hasta 48 Gbps. Una capacidad que ha sido recientemente actualizada en la llamada versión 2.1, lanzada a finales de 2017. Algo que ha servido para que este estándar se sitúe como el más potente por transferencia de datos frente al DisplayPort o el Thunderbolt. De todos modos, de no haberse producido esta actualización nos encontraríamos como el HDMI sería el más lento de todos, con apenas 18 Gbps de transferencia.

Sigamos hablando de resolución. En este aspecto, prácticamente todos los contendientes están a un nivel similar, lo que no es extraño si vemos el ancho de banda y la capacidad de transferencia que hemos comentado. Un aspecto en el que la competición está bastante cerrada. Entre otras cosas porque tanto el cable HDMI como el cable DisplayPort tienen la capacidad de ofrecer las máximas resoluciones actuales, que vendrían siendo en modo 4K a 120 FPS y 8K a 60 FPS. Un aspecto en el que el DisplayPort cuenta con la ventaja adicional de cuadruplicar la extensión de salida con un adaptador adecuado. En este caso, el perdedor es el cable Thunderbolt, que se queda en 4K a 120 FPS. De todos modos, dado el tiempo que queda para ver equipos en 8K esto tampoco es un problema.

En donde si gana el cable Thunderbolt es en la polivalencia que ofrece. Como hemos comentado antes, este tipo de cable sirve para prácticamente todo, dado que funciona como cable HDMI, cable DisplayPort o cable PCIe. Todo ello sin olvidar que el cable también ofrece capacidad de carga. Una polivalencia en la que el cable DisplayPort también tiene su ventaja, en lo que a duplicar señal se refiere. Un aspecto en el que el cable HDMI se acaba quedando atrás.

 

 

Lo que dice el mercado

Llegados a este punto es posible que ya tengas una decisión tomada respecto de cuál es el mejor cable de imagen para ti. Pero lo cierto es que aún queda un aspecto clave: la influencia o presencia en el mercado de cada uno de ellos.

Y el problema para el cable DisplayPort y el Thunderbolt es que la industria ya ha hecho su apuesta ganadora con el cable HDMI. Un cable que, como decíamos antes, se ha convertido en el principal estándar para todo lo que tenga que ver con transferencia de imagen y sonido entre televisores, Smart TV, reproductores de DVD, Blu-Ray, Smart TV Box y otros cientos de dispositivos, que tienen este puerto como base.

Respecto del DisplayPort, su presencia ha quedado en un segundo plano, con una presencia limitada y que, generalmente, suele ir acompañada de los puertos HDMI. Así que su futuro es, cuanto menos, dudoso. Algo que no le ocurre al cable Thunderbolt, debido principalmente a la polivalencia que hemos comentado antes. Este tipo de cables tiene especial presencia tanto en los móviles como en muchos equipos de Apple, así que sí tiene un futuro más seguro.

 

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