Las 8 Mejores Tarjetas Gráficas de 2020

Última actualización: 26.11.20

 

Tarjeta gráfica – Opiniones, Análisis y Guía de Compra

 

La tarjeta gráfica es un elemento clave para ver las cosas claras en nuestro monitor de ordenador, que ofrece mayor calidad de imagen a la hora de jugar y trabajar. En una gama completa y tan amplia que va desde los modelos sencillos para usos básicos hasta las modernas tarjetas gráficas con las que ver a máxima calidad los juegos y aplicaciones más exigentes. Entre estas tarjetas tenemos el modelo MSI V809-2000R, capaz de emitir imágenes en resolución 4K y que cuenta con 2 GB de memoria dedicados que le dan mayor rendimiento. Pero si buscas un modelo extremo, la tarjeta NVIDIA GV-NTITANXD5-12GD-B incrementa esa memoria a los 12 GB, siendo una de las tarjetas más potentes del mercado actual.

 

 

Tabla comparativa

 

Lo Bueno
Lo Malo
Conclusión
Ofertas

 

 

Las 8 Mejores Tarjetas Gráficas – Opiniones 2020

 

La tarjeta gráfica es un elemento que muchas veces olvidamos al configurar nuestro PC, dado que las integradas suelen ser suficientes para usos sencillos. Pero lo cierto es que cualquier test de tarjeta gráfica deja claro la capacidad limitada de estos modelos, así que nunca está de más valorar cuál puede ser la mejor tarjeta gráfica que necesitemos, según nuestras demandas concretas. Un trabajo en el que este amplio listado de las mejores tarjetas gráficas del 2020 seguramente te sea de utilidad, para tener una perspectiva amplia del mercado a la hora de buscar la mejor tarjeta gráfica para tu equipo.

 

Tarjeta gráfica PC

 

1. MSI GT 710 2GB GDDR3

 

El modelo MSI V809-2000R es un producto potente y que se sitúa entre las tarjetas gráficas más baratas de nuestra selección, por lo que es adecuado para darle un poco más de vida a los gráficos de cualquier PC. Esta tarjeta utiliza un diseño de Nvidia basado en el modelo GeForce G710, que monta 2 GB de memoria RAM dedicada. Suficiente para generar una resolución digital que llega al nivel 4K y una resolución VGA que alcanza el 2K.

Así que no tendrás problemas para exprimir su calidad de imagen en cualquier circunstancia. Esta tarjeta gráfica para PC también rinde adecuadamente en cualquier test de tarjeta gráfica que veamos, dentro de su gama de producto, así que no tendrás problemas para ir incrementando la calidad gráfica de tus juegos una vez incluida.

Una tarjeta gráfica para PC que se remata con un consumo eléctrico de apenas 19 vatios y posibilidad de soporte inalámbrico mediante dispositivos Android e iOS, por si lo necesitas. Un completo conjunto de opciones que aúpan a este modelo a convertirse en la mejor tarjeta gráfica de relación calidad precio de nuestra selección.

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Tarjeta gráfica Nvidia

 

2. NVIDIA GeForce GTX Titan X 12 GB

 

Si nos preguntamos cuál es la mejor tarjeta gráfica Nvidia actualmente a la venta, seguramente que muchos usuarios nos respondan que es el modelo NVIDIA GV-NTITANXD5-12GD-B. Esta tarjeta gráfica Nvidia que lleva el procesamiento un nivel por delante de su competencia y figura a la cabeza en cualquier test de tarjeta gráfica que leamos en la red. Y es que esta tarjeta cuenta en su diseño con nada menos que 12 GB de memoria RAM y una frecuencia de núcleo que llega a los 1.075 Mhz.

Algo que nos da pistas sobre lo potente que puede llegar a ser el dispositivo. Esta tarjeta gráfica Nvidia tampoco desentona ni a la hora de generar imagen, con una calidad de salida 4K, ni a la de mantener el calor a raya gracias al sistema de enfriamiento mediante ventilador que incluye. Funciones que se completan con la posibilidad de conectar 4 pantallas a la vez, compatibilidad con Nvidia 3D y con las funciones Game Works y G-Sync, entre otras.

Así que no es extraño que este producto esté considerado como la mejor tarjeta gráfica del momento por parte de los usuarios, ni tampoco que esos mismos usuarios destaquen a Nvidia como la mejor marca de tarjetas gráficas actual.

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Tarjeta gráfica externa

 

3. I-Tec USB 2.0

 

Tanto si necesitas duplicar pantallas en cualquier equipo y no tienes puertos de imágen libres como si se ha roto el conector de la gráfica del portátil y quieres reemplazarlo, el modelo I-Tec USB 2.0 es todo lo que necesites. Hablamos de una sencilla tarjeta gráfica externa, que hace fácil tanto su conexión como su instalación. Basta enchufarla a un puerto USB de nuestro PC o portátil y, generalmente, al momento tendremos el producto disponible para empezar a trabajar. 

Una vez conectada, la tarjeta nos da la correspondiente salida de imagen, con una calidad que puede llegar a una resolución Full HD, para verlo todo más claro. Además, cuenta con varios modos de soporte como los de escritorio extendido, reflejo o pantalla primaria, dependiendo de lo que sea necesario. Y por si fuera poco, soporta hasta 6 adaptadores de vídeo conectados a la vez, para una mayor polivalencia.

Todas estas funciones se encuentran en un producto de tamaño compacto, que tampoco ocupará demasiado espacio en tu maleta si quieres llevarlo con tu portátil. Y puesto que tampoco necesitas de alimentacion externa, no tendrás tampoco problemas buscando puertos donde enchufarlo. Así de fácil.

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Tarjeta gráfica para portátil

 

4. ASUS STRIX GeForce GTX 1050 2GB GDDR5

 

Si lo que necesitas es una tarjeta gráfica para portatil, el modelo ASUS STRIX-GTX1050-2G-GAMING es nuestra referencia. Esta potente tarjeta de tipo gaming dispone de un diseño compacto junto con una alta potencia en lo que a procesamiento se refiere. Una tarjeta basada en tecnología de la Geforce GTX 1050, que cuenta con 2 GB de memoria RAM, una frecuencia de reloj de 1354 Mhz y un sistema de ventilación especialmente diseñado para estos equipos.

Así que no hablamos de una tarjeta gráfica para portátil ruidosa y de poca calidad, sino que tenemos un producto tres veces más silencioso que los modelos convencionales y con una capacidad de llegar a una resolución nominal en 8K, de 7680 x 4320. Un modelo diseñado especialmente para el juego y que forma parte del equipamiento básico de algunos de los ordenadores gaming más potentes del mercado, casi llegando a ser la mejor tarjeta gráfica dentro de este segmento.

Y para que le saques el máximo partido, el software incluido con la tarjeta te ayuda a controlar cada parámetro y a exprimir todo lo que necesites de su rendimiento gráfico.

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Tarjeta gráfica AMD

 

5. AMD FirePro W2100 2GB GDDR3

 

Aunque la oferta no es tan amplia como la de otros fabricantes, optar por una tarjeta gráfica AMD es otra alternativa que tenemos cuando no sabemos qué tarjeta gráfica comprar. En este caso, hemos elegido el modelo AMD FirePro W2100, que cuenta con la tecnología de ATI y una memoria de 2 GB con la que es fácil obtener un adecuado rendimiento a la hora de ejecutar todo tipo de aplicaciones.

Esta tarjeta gráfica AMD es capaz de generar imágenes en formato 4K y de rendir adecuadamente en condiciones medias de carga, ya sea con juegos o aplicaciones. Algo que explota adecuadamente gracias a los puertos Displayport incluidos, que son la última tecnología en lo que a salida de imagen se refiere. Esto permite lograr un ancho de datos de 128 bits y un ancho de banda que llega a los 28,8 GB/s, dándote así un adecuado rendimiento a pesar de su teórica limitación en lo que memoria se refiere.

Incluye también un ventilador propio, que ayuda a que la tarjeta no se sobrecaliente incluso en condiciones de alta demanda. Un cúmulo de funciones que hacen necesario incluir este modelo concreto en nuestra selección de las mejores tarjetas gráficas del 2020.

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Tarjeta gráfica externa USB

 

6. Wavlink XQ-3501H

 

Con un tamaño pequeño, de peso liviano y propiedades compactas, este modelo del fabricante Wavlink es uno de los más buscados en el mercado por tener un rendimiento optimizado, que permite extender la pantalla de un ordenador a otro monitor. 

Con esta tarjeta gráfica externa USB, se puede enlazar una pantalla haciendo uso de un adaptador USB 3.0, que brinda una alternativa multimonitor, siendo conveniente para el ordenador portátil. Además, el puerto USB 3.0 soporta 1080 píxeles de resolución en vídeo, con un máximo de 2048 por 1152 píxeles. 

De igual modo, este puerto USB de última generación ha sido instalado en la tarjeta para acelerar el proceso de transmisión de datos hasta en 5 Gbps, siendo también compatible con dispositivos 2.0, por lo que se puede utilizar en diferentes escenarios, incluso para la reproducción de contenido HD. 

Para su uso no se requiere un adaptador de alimentación externa. De hecho, por sus propiedades técnicas, se puede enlazar un máximo de seis monitores, tanto a ordenadores portátiles como a ordenadores de sobremesa. Es compatible con diferentes sistemas operativos, lo que asegura su uso en equipos con Windows 7, 8 o posteriores, así como Mac OS 10.2, Android 5.0 y posteriores.

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Tarjeta gráfica 4K

 

7. Gigabyte Gtx 1660 Ti WindForce

 

Considerada por los usuarios como una opción atractiva en relación a sus prestaciones y precio, este modelo del fabricante Gigabyte es uno de los mejores, al proveer un funcionamiento de alta gama. Se trata de una tarjeta gráfica 4K que ha sido desarrollada por Geforce con atributos que mejoran su rendimiento. 

De acuerdo con sus especificaciones técnicas, esta pieza ha sido equipada con 6 GB GDDR6 de interfaz para una memoria de 192 bits. Además, el fabricante ha incluido en su estructura un sistema de enfriamiento o refrigeración doble de Windforce. 

A través de estos dos ventiladores alternativos de cuchilla de 10 cm, se garantiza una mejor utilidad, ya que incluye también dos tubos de calor de cobre y un ventilador activo 3D. Estas piezas, que forman parte del sistema de refrigeración de la tarjeta, brindan una disipación adecuada del calor, que unido a la protección y equilibrio de carga permiten que funcione a una temperatura baja, para mayor durabilidad.

Asimismo, provee una conveniente calidad de imagen, con un 15% de eficiencia superior. La tarjeta está equipada con una interfaz intuitiva vanguardista, para ajustar la velocidad del reloj, voltaje, rendimiento del ventilador y el nivel de potencia en tiempo real, de acuerdo a las demandas del juego.

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Tarjeta gráfica 1060

 

8. Gigabyte GeForce GTX 1060 OC 6GB

 

Si no sabes a qué nos referimos cuando hablamos de una tarjeta gráfica 1060, te gustará saber que esta alusión está referida a la tarjeta gráfica Gigabyte NVIDIA GeForce GTX 1060. Un modelo tan conocido entre los usuarios que destaca de esta manera con solo mencionar su numeración.

Esta tarjeta cuenta con un diseño eficiente, incorporando en su interior un total de 6 GB de memoria RAM y un procesador con una velocidad máxima de 1,8 Ghz según la configuración que le apliquemos. Esto permite que la tarjeta rinda de forma excepcional con todo tipo de juegos e incluso a niveles de calidad altos o ultra, con resoluciones de tipo Full HD o incluso 4K, dependiendo de lo que prefieras en cada momento.

Una configuración completa en la que tampoco se han dejado de lado detalles como la ventilación, que combina dos ventiladores internos con unos tubos de calor fabricados en cobre que hacen más fácil la eficiente refrigeración del equipo. Un diseño que se remata con una tapa adicional de protección, que mantiene todos los componentes seguros y libres de los efectos del polvo o la suciedad.

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Guia de compra

 

La tarjeta gráfica es el elemento principal a la hora de obtener una adecuada imagen en el monitor de nuestro ordenador. Pero también es responsable de que podamos jugar con un alto nivel de calidad gráfica o que podamos realizar trabajos de edición de vídeo de forma fluida. Ante tantos usos, no está de más echarle un vistazo a nuestra guía para comprar la mejor tarjeta gráfica, en la que te damos los aspectos más importantes que deberías valorar a la hora de comprar uno de estos dispositivos.

Tipo de tarjeta

El primer aspecto que debemos valorar es el tipo de tarjeta que necesitamos. Algo en lo que la oferta se ha simplificado pero, tal como podemos ver en cualquier comparativa de tarjetas gráficas, sigue incluyendo opciones suficientes como para que tengamos que dedicar algo de tiempo para decidir.

Para empezar, tenemos que ver cuáles son nuestras necesidades concretas, dado que esto marca el tipo de tarjeta que necesitamos. Entre ellas podemos encontrar las tarjetas gráficas convencionales o de poca potencia, que son suficientes para usos generales, tales como mejorar la calidad de imagen o incluso jugar con algo de fluidez a bajos niveles gráficos.

También tendríamos las tarjetas gráficas de tipo gaming, que son actualmente la joya de la corona. Estas tarjetas se reconocen por su increíble potencia, que es capaz de mover los juegos más exigentes a niveles gráficos muy altos. Y aunque ya es una tecnología casi desaparecida, todavía quedan modelos tipo AGP, pensados para los equipos más sencillos y antiguos. Así que a la hora de elegir, este sería el primer aspecto a valorar.

No obstante, no queremos olvidarnos en esta sección de las tarjetas externas, que son una buena solución tanto para mejorar la calidad de imagen de cualquier equipo como para acceder a funciones de pantalla dual. Productos con un tamaño ajustado y un precio interesante para este tipo de funciones.

 

Memoria RAM y procesamiento

Entramos ya en los detalles más internos de la placa, hablando tanto de la memoria RAM como de su velocidad de procesamiento. Dos elementos que tienen un gran peso en cuánto cuesta el producto y también en lo que a las funciones y posibilidades de la tarjeta se refiere.

Empezando por los modelos más sencillos y económicos, estos partirían de unos 2 GB de memoria RAM o incluso los 4, a una velocidad de reloj en torno a los 1.200 Mhz. Estos son los modelos de inicio y que, como comentábamos antes, son los que nos dan un pequeño extra a la hora de ver nuestros gráficos o bien a la hora de jugar sin mucha demanda.

Pero si pretendemos exprimir al máximo el rendimiento de la tarjeta y de nuestro PC, es el momento de saltar a los modelos gaming. Estos modelos parten desde los 6 GB de memoria RAM y pueden llegar hasta los 12 GB en los modelos más potentes. Algo que se traduce en velocidades de reloj de hasta 1.800 MHz aproximadamente y un rendimiento capaz de mover a calidad ultra el juego más exigente. Algo que no es barato, obviamente, pero que sí permite conseguir el máximo rendimiento en cualquier juego o aplicación que queramos utilizar.

 

Ventilación de la tarjeta

Al igual que ocurre con los demás componentes informáticos, las tarjetas gráficas actuales también generan una elevada cantidad de calor. Este calor debe evacuarse adecuadamente para evitar daños a la tarjeta y mantener un adecuado rendimiento del producto. Por tanto, veamos qué opciones de ventilación podemos encontrar al buscar una tarjeta gráfica buena y económica.

En los modelos más básicos, esta ventilación suele emplear un disipador. Esto es, una pieza metálica, generalmente de cobre, que sirve para distribuir el calor hacia el ambiente y reducir así la temperatura de la tarjeta. No es de lo más efectivo, pero dado que lo montan placas no especialmente potentes, sí suele ser suficiente.

A medida que aumenta la potencia de la tarjeta, más se incrementa el calor generado, lo que hace necesario recurrir a los modelos con ventilador. En este caso, hablamos de productos con un sistema de ventilación activa y que, además, se regula automáticamente, de modo que la ventilación gira a la velocidad que la tarjeta precise. Una tecnología que suele combinarse, en los modelos más potentes, con diferentes elementos de ventilación líquida o bien con tubos metálicos de cobre a través de los que circula el aire y se disipa mejor el calor.

En todo caso, si el calor en tu entorno es elevado, incluso puedes recurrir a elementos adicionales de ventilación tanto para la tarjeta como para el resto del PC. Todo es cuestión de ver temperaturas y, si por su rendimiento, esta ventilación adicional pudiera ser necesaria.

Conectividad de la tarjeta

Cerramos esta guía echando un vistazo a la conectividad de la tarjeta. Un aspecto que conviene verificar antes de hacer nuestra compra para evitar adquirir una tarjeta gráfica que después no nos sirva y tengamos que devolver.

No obstante, los modelos actuales han mejorado de forma notable y han simplificado también esta conectividad, así que es más difícil meter la pata a la hora de hacer nuestra compra. Y es que el actual estándar con el que funcionan prácticamente todas las tarjetas es el sistema PCI Express. Un estándar que se actualiza constantemente para ofrecer mayores velocidades de acceso. De todos modos, nunca está de más echar un vistazo a que el producto tenga el diseño adecuado para conectar la placa.

En el lado externo de esa conectividad, no está de más verificar las opciones que tenemos para conectar nuestro equipo. Unas conexiones entre las que hoy día no debe faltar la toma HDMI, como base para conectar cualquier monitor actual.

Si queremos dar otro paso adelante en esta tecnología, convendría buscar modelos que incluyan el puerto Displayport, que es la última novedad en este apartado. Y si lo necesitas, es fácil encontrar productos que conservan el puerto VGA con el que conectar monitores más antiguos. Todo es cuestión de buscar.

 

 

 

Preguntas más frecuentes

 

Q1: ¿Cómo actualizar la tarjeta gráfica?

Si hablamos de una tarjeta moderna, como suele ser la mayor parte de las que usamos, esta incluye funciones específicas en los drivers que se encargan de mantener los mismos debidamente actualizados. Si este no es el caso, será necesario acudir a la página del fabricante de la tarjeta gráfica y verificar manualmente si existen actualizaciones de drivers. En caso afirmativo, bastará con descargar esa actualización y proceder a su instalación para dejar nuestra tarjeta en perfecto estado de servicio.

 

Q2: ¿Cuál tarjeta gráfica es mejor, Nvidia o Intel HD?

La tarjeta gráfica Intel HD es la que incluyen todas las placas base actuales. Una tarjeta que es eficiente para equipos de uso doméstico en los que no se usen aplicaciones exigentes o no se quiera jugar a gran calidad. Sin embargo, si te encuentras en el segundo caso, es obvio que te va a interesar cualquier tarjeta gráfica Nvidia que puedas encontrar, dado que estas te ofrecen una mayor calidad y capacidad de procesamiento gráfico que la simple tarjeta integrada en placa.

 

Q3: ¿Qué tarjeta gráfica soporta mi procesador?

En general, cualquier equipo medianamente moderno podría trabajar con una tarjeta gráfica potente. No obstante, sí debemos tener en cuenta la necesidad de un cierto equilibrio entre la capacidad de la tarjeta y del procesador para que no se produzcan cuellos de botella en este procesamiento.

Así pues, no tendría sentido montar una tarjeta gráfica de 8 GB en un ordenador con un procesador Celeron. Como referencia, a partir de los procesadores i3 ya podemos empezar a montar tarjetas de cierta potencia, de hasta 4 GB. Las más potentes se recomiendan para procesadores i5 y superiores.

 

Q4: ¿Por qué mi tarjeta gráfica hace ruido?

Las tarjetas gráficas más potentes incorporan un ventilador interior, o a veces dos, que se encargan de refrigerar adecuadamente la tarjeta durante el uso. Dado que este es el único elemento móvil de la tarjeta, cuando se producen ruidos este suele ser el culpable. Algo que podemos resolver con una adecuada limpieza del ventilador mediante el uso de un aspirador y bastoncillos de algodón o bien mediante un soplador de aire comprimido, según prefiramos.

 

Q5: ¿Cómo saber qué tarjeta gráfica tiene mi ordenador?

La forma más fácil de acceder a esta información en Windows es pulsar el botón Inicio y en el cuadro de búsqueda escribir “dxdiag”. En la nueva ventana tendremos que acceder a la pestaña Pantalla y aquí se indicará la tarjeta que tiene nuestro PC. En los equipos de Apple será necesario acceder al Perfil de Sistema y buscar dentro de la opción Hardware la parte relativa a la tarjeta gráfica.

 

Q6: ¿Qué tarjeta gráfica necesito para jugar Fortnite?

Pese a su aparente sencillez, Fornite es uno de los juegos más exigentes en lo que a requisitos de la tarjeta gráfica se necesita. Y es que a pesar de que los requisitos mínimos no precisan más que una tarjeta Intel HD, esto se traduce en una pobre experiencia de juego.

Por eso, lo más conveniente es cubrir al menos los requisitos recomendados por el juego. Estos serían disponer de una Nvidia GTX 660 o AMD Radeon HD 7870 con GPU DX11 equivalente. También es recomendable optimizar la instalación y configuración del PC para lograr así una mayor fluidez y un mayor número de frames durante el juego.

 

Q7: ¿Qué me conviene, una tarjeta gráfica con o sin ventilador?

La respuesta a esta pregunta tiene más que ver con lo que le conviene a la tarjeta que lo que nos conviene a nosotros mismos. Y es que cuando una tarjeta gráfica tiene ventiladores es porque sus requisitos así lo hacen necesario. Por tanto, si la tarjeta gráfica que necesitamos para cubrir nuestra demanda gráfica tiene ventilador es porque la misma lo precisa para funcionar. Y lo mismo ocurre si no la incluye. De todos modos, no tienes que preocuparte por el ruido, dado que estos ventiladores son especialmente silenciosos.

 

Q8: ¿Cómo actualizar una tarjeta gráfica Nvidia?

Casi en la mayoría de los casos, tu tarjeta Nvidia incluye entre sus controladores una función que se encarga de verificar si los drivers están al día o no. Cuando se lanza un nuevo controlador, se le notifica al usuario, ofreciéndole la posibilidad de actualizarse sobre la marcha. Si tienes esta opción desactivada o, raramente, tus drivers no la incluyen, tendrás que realizar una actualización manual desde la página web de Nvidia cuando haya controladores nuevos.

 

Q9: ¿Qué tarjeta gráfica tiene la PS4?

Dado que esta información es algo reservado por Sony, resulta difícil saber exactamente qué tarjeta gráfica mueve esta consola. Más aún cuando este producto, al igual que otras consolas, no usan tarjetas gráficas comerciales sino productos diseñados específicamente bajo demanda de la marca. En el caso de la PS4, Sony hace uso de algo parecido a la tarjeta gráfica AMD 7850 o 7870, aunque con diversas modificaciones para optimizar su rendimiento. De hecho, como vemos en la web de Sony, la videoconsola incluye un motor gráfico AMD de 1,84 TFLOPS basado en Radeon.

 

Q10: ¿Con qué tarjeta gráfica puedo jugar GTA 5?

Si queremos jugar al GTA 5 en nuestro PC, necesitaremos al menos disponer de una tarjeta gráfica NVIDIA 9800 GT 1GB o una AMD HD 4870 1GB, que resultan bastante accesibles. Los requisitos recomendados para jugar con algo más de fluidez crecen hasta contar con una tarjeta gráfica NVIDIA GTX 660 2GB o una AMD HD7870 2GB. Algo también asequible hoy día.

 

Q11: ¿Qué tarjeta gráfica comprar para edición de vídeo?

Dada la alta demanda de tarjeta gráfica que realizan los programas de edición de vídeo, la compra de este periférico debe ser bien valorada. Algo en lo que los modelos de Nvidia cuentan con ventaja frente a AMD por su capacidad de procesamiento en paralelo, que añade más fluidez a la edición.

A partir de aquí, todo dependerá de la necesidad de edición que tengamos y el formato de vídeo que manejemos. Para un uso puntual, puede bastar con alguna de las tarjetas de 2 GB de este fabricante, mientras que para un uso más profesional o con resoluciones 4K no deberíamos bajar de los 6 GB.

 

 

 

Cómo instalar una tarjeta gráfica

 

El proceso de instalación de una tarjeta gráfica es algo sencillo, que no requiere más que de cinco o diez minutos y un destornillador. Así que, para que no te pierdas, veamos como proceder con esa instalación.

El primer paso es desconectar la torre del PC de la corriente eléctrica y de todos los demás cables, para poder manipularla adecuadamente. A continuación, es necesario desatornillar la tapa que da acceso a la zona de los componentes y retirar la misma. No te olvides de tocar la caja con un destornillador antes de empezar a montar para eliminar la posible electricidad estática presente.

 

 

A continuación, es el momento de verificar el slot donde vamos a montar la placa. Si has hecho bien tus deberes y te has preocupado de buscar un producto adaptado a esta placa, no tendrás más que “pinchar” la tarjeta en el puerto correspondiente y apretar pero sin forzar, para que la misma quede correctamente colocada en su posición. En caso necesario, retira la protección metálica de la caja en la zona de los puertos, teniendo cuidado, puesto que este metal corta bastante. Siempre se recomienda insertar la tarjeta de dentro a fuera, hasta la zona del conector.

Una vez que tengas la tarjeta encajada y el puerto en su sitio, es el momento de colocar el tornillo de fijación. Este tornillo se coloca sobre la parte metálica en la que se encuentran los puertos y permite fijar la tarjeta a la caja, para que no se mueva una vez que esté conectada.

Si has llegado hasta aquí, ahora es momento de proceder a la inversa. Coloca de nuevo el panel en su posición original, fija los tornillos correspondientes y vuelve a conectar todos los elementos de tu PC como estuvieron.

Una vez que hemos acabado con la parte más física, llega el momento del software. Si todo va bien, en el momento en que enciendas el ordenador este te dirá que ha encontrado nuevo software. De todos modos, si te pide ejecutar su instalación, es recomendable no hacerlo y utilizar el software o los drivers propios de la marca. Estos drivers suelen incluirse en un CD con la tarjeta o bien puedes bajarlos directamente de la red.

Así pues, iniciamos el proceso de instalación de la tarjeta y esperamos a que este se ejecute, que suele tardar algo de tiempo. Una vez finalizado, todavía nos queda algo por hacer, en caso de que lo deseemos. Y es que si hemos comprado una tarjeta moderna, seguramente los controladores nos ofrezcan la posibilidad de personalizar el comportamiento de la misma. Algo que puede servir para ajustar los parámetros a nuestras preferencias, por ejemplo a la hora de ejecutar juegos o ciertas aplicaciones. Y ya que estamos, tampoco es mala idea activar las actualizaciones automáticas, para que los drivers estén siempre al día.

 

 

 

Cómo mantener una tarjeta gráfica

 

Aunque no lo parezca, la tarjeta gráfica también requiere de un cierto mantenimiento periódico a fin de evitar que su rendimiento decaiga con el paso del tiempo. La buena noticia es que este proceso no lleva demasiado tiempo ni tampoco es excesivamente complejo, así que tampoco te costará trabajo ejecutarlo. Especialmente si tenemos en cuenta que esta pequeña inversión de tiempo y trabajo redundará en un mejor rendimiento y una mayor durabilidad de tu tarjeta gráfica.

 

 

La primera tarea que debemos ejecutar es a nivel de software. Y la misma no es ni más ni menos que mantener los drivers de nuestra tarjeta gráfica debidamente actualizados. Una labor para la que contamos con la ayuda del propio software de la tarjeta, dado que este se va a encargar generalmente tanto de verificar si tenemos los últimos controladores para nuestra tarjeta como de descargar e instalar, si lo autorizamos, estos controladores. En caso de que los controladores de nuestra tarjeta no incluyan esta ayuda, será necesario proceder a la actualización manual, a través de la página del fabricante.

La otra parte del mantenimiento de la tarjeta se realiza a nivel físico y si requiere de algo más de tiempo y complejidad. Y es que las modernas tarjetas gráficas, al igual que todos los componentes informáticos, tienen el inconveniente de generar grandes cantidades de calor. Por eso es recomendable que, de vez en cuando, procedamos a eliminar el polvo de la tarjeta a fin de evitar que este perjudique a esa refrigeración.

En este punto, deberemos valorar si la tarjeta cuenta o no con ventilador. Si la tarjeta no cuenta con ventilador, su sistema de ventilación es pasivo y se basa en un elemento que absorbe y disipa el calor por la torre. Este elemento deberá limpiarse con un paño suave, eliminando la capa de polvo o pelusa que pueda tener para que su funcionamiento sea óptimo.

En caso de que la placa sí incluye ventilador, el proceso se complica algo más. En este caso, es recomendable recurrir a un aspirador de mano o bien a un spray de aire comprimido para eliminar el polvo y la suciedad que puedan acumularse en el interior del ventilador. También deberemos proceder con la limpieza que hemos mencionado antes para la parte exterior de la tarjeta. Un proceso de limpieza que debemos hacer tanto de forma periódica como en caso de que notemos que la tarjeta se calienta o bien si los ventiladores empiezan a hacer más ruido del habitual.

Por cierto, ya que hablamos del proceso de limpieza, tampoco está de más aspirar los conectores exteriores del polvo que pueda entrarles. Algo que permite evitar problemas eléctricos posteriores y que ayuda a poder usar esos conectores sin riesgos cuando sea necesario.

 

 

¿Es necesaria una tarjeta gráfica independiente para jugar en tu PC?

 

 

Cuando nos compramos un ordenador y no queremos gastar demasiado, es frecuente que recurramos a los componentes básicos que cualquier placa base actual integra. Hablamos de elementos como la tarjeta de sonido, la conectividad de red o la tarjeta gráfica, por citar algunos. De hecho, quitando el almacenamiento, el procesador y la memoria RAM, prácticamente no necesitamos nada más para tener un ordenador completo sin gastar demasiado.

Sin embargo, este ordenador básico puede no ser lo que necesitemos si queremos exigirle un poco más de rendimiento. Como ejemplo, en caso de que queramos navegar por la red, usarlo como reproductor de vídeo o centro multimedia o simplemente como base para nuestra oficina doméstica y otras labores ofimáticas, es probable que no tengamos problemas. Sin embargo, si queremos dedicarnos a tareas de procesamiento de vídeo y fotos a nivel intensivo o a jugar a la máxima calidad, es obvio que el equipo se nos va a quedar corto.

Este planteamiento nos lleva a la pregunta que nos sirve como base para este artículo: ¿es necesaria una tarjeta gráfica adicional para jugar? Vamos a ir avanzando poco a poco hacia la respuesta.

 

Qué es una tarjeta integrada

Una tarjeta gráfica integrada es un dispositivo que se sitúa dentro de la placa base de nuestro ordenador y que realiza las tareas básicas de una tarjeta independiente. Los modelos principales de tarjetas integradas que tenemos actualmente son las tarjetas gráficas de Intel y AMD, tal como corresponde a los dos principales fabricantes no tanto de placas, pero sí de los procesadores que montamos en las mismas. Por tanto, cualquier placa de cualquier fabricante incluirá el sistema gráfico del socket del procesador que le corresponda.

Pese a lo que pueda parecer, también en este aspecto hay clases. No tiene las mismas características una tarjeta gráfica integrada en una placa base para un procesador Celeron que para un i7. Tampoco es la misma la que encontramos en una placa base para sobremesa o en un portátil. En general, la calidad de las imágenes y lo que puede hacer la tarjeta siempre es mejor a medida que vamos subiendo en la potencia del dispositivo o de la placa correspondiente.

 

 

Qué pueden hacer estas tarjetas gráficas

Sin ser grandes tarjetas gráficas, al menos comparadas con las independientes, lo cierto es que las funciones que incluyen las mismas son más que suficientes para lograr un buen rendimiento. Como ejemplo, estas tarjetas son capaces de reproducir vídeo con una buena calidad, incluso a nivel Full HD como el que genera un DVD o ciertas emisiones de Youtube. Las más avanzadas incluso pueden emitir vídeo en formato 4K, aunque hablamos de las más actuales y de gama media y avanzada.

Respecto de los juegos, la verdad es que son muchas las opciones que tenemos para jugar. De hecho, prácticamente cualquier juego que tenga ya al menos 5 o 6 años funciona sin demasiados problemas en tu equipo con la tarjeta gráfica integrada. De modo que no hablamos de tarjetas con las que sea imposible jugar, a menos que la misma sea de la gama más baja dentro de su ámbito de placas base. Lo que sí es cierto es que para los juegos más exigentes para nivel gráfico sí vamos a necesitar una ayuda externa o bien tirar de los gráficos y su calidad bastante a la baja. Aún así, podemos afirmar que es posible jugar con una tarjeta gráfica integrada.

 

A qué podemos jugar y a qué no

Entrando un poco en detalle, son muchos los juegos a los que vamos a poder dedicarles tiempo con una tarjeta gráfica integrada. Así pues, si quieres probar suerte con League of Legends o las versiones III y IV de Grand Theft Auto, vas a poder hacerlo directamente con la placa integrada. Sí es cierto que, en algunos casos, será necesario bajar resoluciones y calidad para obtener mejor rendimiento y una adecuada fluidez en el funcionamiento.

Un problema que no tendrás si lo que te gustan son los juegos abandonware o con mucha historia a sus espaldas, que rinden sin problemas en este tipo de placas. Algo parecido ocurre con algunos juegos actuales, especialmente los de corte “indie”, en los que pesa más la historia que la extrema calidad de sus gráficos.

Sin embargo, si lo que quieres es liarte a tiros en Fornite o en PUBG o correr en cualquier simulador de carreras con los gráficos al máximo nivel, es obvio que la tarjeta integrada en la placa va a ser insuficiente. Algo parecido ocurre en caso de que queramos jugar a lo que sea con una calidad Full HD. Y es que la potencia de la tarjeta es suficiente para la reproducción de vídeo en esta calidad, dado que el mismo ha sido ya renderizado previamente, pero no tanto para realizar dicha labor sobre los gráficos generados por el juego.

 

 

Dos apuntes más

Como cierre de este artículo, queremos apuntar un par de aspectos más relacionados con estas gráficas integradas y lo que pueden o no pueden hacer. Uno de estos aspectos tiene que ver con la conectividad externa. Hoy día, las tarjetas gráficas integradas suelen incluir un puerto VGA y un puerto HDMI, de modo que podamos conectar dos monitores en paralelo aunque no siempre con la máxima calidad de imagen. Así que, si necesitamos obtener una señal de calidad en ambos, es probable que tengamos que recurrir a una tarjeta externa o independiente. Puedes encontrar una lista con varios tipos de tarjetas gráficas aquí.

Algo parecido ocurre en caso de que necesitemos mantener la capacidad de procesamiento a un nivel razonable. Dado que la tarjeta gráfica integrada utiliza los propios recursos del ordenador, esto supone una carga adicional en cuestiones como la memoria RAM o el procesamiento del equipo. Esto puede traducirse en una ralentización de otras tareas, en caso de que se produzca una carga elevada en la parte gráfica. No obstante, es cierto que el diseño de las placas suele estar equilibrado, para evitar estos inconvenientes, aunque tampoco es extraño que algunas veces se produzcan efectos no deseados ante elevadas demandas gráficas.

 

 

Llega al mercado la última tarjeta gráfica potente de Nvidia

 

 

Pese a que muchos usuarios apuntaban a un enfriamiento del mercado de novedades en el segmento de las tarjetas gráficas tras el derrumbe del “universo bitcoin”, la realidad es que los principales fabricantes del mercado no han detenido su evolución, en lo que a la potencia y calidad de sus productos se refiere. De hecho, muchos usuarios de corte gaming seguramente se alegren de saber que las últimas novedades del mercado están dedicadas a ellos.

Algo que se refleja en lanzamientos como la nueva tarjeta Nvidia GTX 1660 Ti, que ya está disponible en el mercado y que se convertirá, en no mucho tiempo, en uno de los productos más interesantes para quienes quieran disfrutar de las ventajas de la gama media de este fabricante. Sepamos algo más de todo lo que esta tarjeta tiene para ofrecerte.

 

De un vistazo

Tal como hemos comentado, la GTX 1660 Ti es una tarjeta gráfica situada en la gama media del mercado, que tiene como referencia al modelo GTX 1070 de este mismo fabricante. Un modelo que tiene como punto fuerte el disponer de una capacidad de procesamiento considerable, aunque no tanto como para dispararse de precio, tal como ocurre con otros modelos similares.

En concreto, hablamos de un modelo que monta el nuevo chipset TU116, capaz de ofrecer velocidades de procesamiento de hasta 1.500 Mhz en condiciones normales, que crecen hasta los 1.890 Mhz del modo turbo o boost. Por tanto, la velocidad de reloj de esta tarjeta es bastante elevada. Sin embargo, la demanda de energía de la tarjeta es de 120 vatios, de modo que el producto mantiene un rendimiento adecuado sin ser demasiado existente en los equipos más antiguos.

 

 

Parámetros técnicos

Dentro de los parámetros puramente técnicos del montaje, la tarjeta gráfica incorpora 1536 CUDA como núcleos gráficos, acompañados de una memoria RAM de 6 GB DDR6, tal como le corresponde a un modelo de esta gama media en la que nos encontramos. En cuanto al bus de memoria, el mismo se eleva a los 192 bits, disponiendo de un rendimiento adecuado en este aspecto.

Es importante recordar que este modelo no cuenta con Tensor Core ni RT, igual que tampoco incluye las funciones de Ray Tracing o DLSS. De todos modos, ya sabemos que este tipo de tecnologías siguen estando verdes y, dentro de lo que se refiere al aspecto técnico, son elementos que aún están pendientes de desarrollo, de modo que tampoco es algo imprescindible en una placa de la categoría a la que nos estamos refiriendo.

Yendo a lo esencial, la configuración de esta placa nos permite disponer de una resolución 4K de alta calidad, que incluso puede llegar a una resolución digital máxima de tipo 8K a 120 hercios. Así que no vamos a tener problemas para verlo todo con la máxima calidad, siempre que las características de nuestro ordenador y del monitor que utilicemos estén a la altura. De todos modos, si lo que quieres es disfrutar de una buena calidad en tus juegos a resolución 4k, no tendrás que preocuparte por nada, pues a los niveles de exigencia de los juegos actuales el dispositivo tiene todo lo necesario para funcionar como debe.

 

Refrigeración de la tarjeta

Uno de los aspectos más destacados de este modelo es el sistema de refrigeración que integra, ideal para mantener todo fresco y a un buen nivel de rendimiento. En concreto, la placa mantiene el tradicional sistema de disipador general de aluminio, sobre el que se montan tres ventiladores, que son los que se encargan de mover el aire fresco sobre la tarjeta a fin de evitar el sobrecalentamiento de la misma. Un sistema donde también se encuentra una alta concentración de aletas de distribución del aire, para obtener un refrigeramiento más eficiente.

Es preciso mencionar que esta ventilación salta a partir de los 55 grados, de modo que si la tarjeta no alcanza dicha temperatura, no tendremos problemas ni con el ruido ni con las molestias generadas durante el proceso de uso. Una vez en marcha, este sistema de ventilación evita que la tarjeta exceda una temperatura razonable, manteniendo en unos 68 grados en modo silencioso, con un nivel de ruido de unos 35 decibelios aproximadamente.

En todo caso, estamos hablando de una placa de gama media y con una demanda eléctrica de unos 120 vatios, de modo que no es un producto que vaya a disparar su temperatura durante el proceso de uso. Por cierto, todas las opciones de refrigeración, al igual que el resto de elementos relativos al funcionamiento de la placa, pueden configurarse cómodamente desde el software que acompaña a la tarjeta.

 

 

Otros detalles

Para finalizar, echemos un vistazo a algunos detalles adicionales del dispositivo. Entre ellos tenemos su conectividad, que se distribuye en dos puertos HDMI y un puerto DisplayPort. Todos ellos pueden funcionar en paralelo, de modo que sería posible conectar hasta tres monitores a la tarjeta.

Otro aspecto interesante son los materiales de la placa. Por una parte, en la parte superior vemos unos acabados en plástico ya habituales dentro de la línea media de este fabricante. En la parte trasera, tenemos una base íntegramente de aluminio, el mismo material en el que está fabricada la zona del disipador, para lograr un mejor rendimiento. Además, la placa también dispone de iluminación, que podemos activar o desactivar dependiendo de lo que nos convenga. Un buen detalle para quienes usen cajas de diseño abierto.

Como última cuestión, vamos a resolver el “misterio” que dejamos abierto al principio respecto de la potencia de este nuevo modelo frente a la GTX 1060. Y lo cierto es que la respuesta es interesante en favor de este modelo. Según diferentes pruebas, la potencia de la misma es de 1,5 veces superior a la del modelo mencionando, estando en torno al que ofrece la GTX 1070.

En cuanto al precio, en estos momentos la tarjeta se encuentra a la venta por unos 340 euros, con fabricación de MSI, 320 euros con fabricación de Gigabyte y unos 330 euros si optamos por la configuración de Asus. Por tanto, el precio también viene estando en línea con el resto de aspectos que hemos venido comentando previamente.

 

 

Las nuevas tarjetas gráficas AMD pueden superar a las de Nvidia

 

 

Si buscamos una tarjeta gráfica nueva para nuestro ordenador o nuestro portátil, no tenemos muchas marcas entre las que elegir: o bien optamos por una tarjeta AMD o bien por una tarjeta de Nvidia. No hay más. De hecho, no conviene confundirse ante la amplia variedad de “fabricantes” que podemos encontrar en el mercado, dado que estos simplemente compran esta tecnología de base, la moldean un poco a su gusto y la ofrecen bajo su propia marca, así que en la práctica no hay más que dos opciones para elegir.

En este contexto, no es extraño que las dos marcas tengan una considerable pelea en lo que a lograr los mejores resultados se refiere. Sin embargo, la ganadora de esta batalla sigue siendo Nvidia, especialmente en la parte más exigente del mercado como son las tarjetas gráficas de alta gama. Un segmento en el que este fabricante no ha sido capaz de hacer sombra a los modelos de su competidora… al menos hasta ahora.

 

La serie 3.000, la última arma de AMD

Dentro del contexto actual, AMD ha anunciado la llegada de su nueva serie 3.000. Un nombre que sigue el diseño original de los que la marca reserva para sus modelos de alta gama y que, en parte, recuerda también a la numeración que Nvidia utiliza para sus modelos más destacados. Una numeración que no es casual, dado que este nombre hace que el usuario perciba una mayor potencia de la que ofrecen los modelos de Nvidia, desde el nombre.

Pero como no todo es cuestión de branding, la marca estaría trabajando en placas de alta potencia y diseño en lo que al rendimiento gráfico se refiere. Como muestra tenemos el modelo Navi 3060, basado en esta misma arquitectura con una tecnología avanzada y aún más eficiente. Un producto con una memoria VRAM de 4 GB, una demanda de potencia de 75 vatios y un rendimiento equivalente al de una Nvidia GTX 1060, al menos en su modelo de 3 GB.

 

 

Siguiendo el escalado de las tarjetas gráficas de AMD, el siguiente producto seria la tarjeta NAvi 3070. En este caso incrementamos la memoria RAM hasta los 8 GB de VRAM de tipo GDDR6, disponiendo de esta misma arquitectura que hemos mencionado y con una demanda de energía estimada de unos 120 vatios. En este caso, el producto tiene un rendimiento similar al de una Vega 56 o bien de una Nvidia GTX 2060.

Por último, el tercer modelo de esta nueva línea de AMD seria el Navi RX 3080, cuyas similitudes con los nombres de Nvidia ya son casi escandalosas. El producto emplea una arquitectura Navi 10, aún más potente que sus compañeras de gama, manteniendo los 8 GB de memoria e incrementando la demanda eléctrica hasta los 150 vatios. Sus rivales, las tarjetas 2070 y Nvidia GTX 1080, una de las más vendidas actualmente dentro del sector gaming.

 

Potencia a precio ajustado

Hasta aquí sabemos todo lo que AMD se ha encargado de ir filtrando sobre las características técnicas de estas nuevas tarjetas gráficas. Como vemos, la potencia de estos modelos reduce considerablemente la brecha existente entre los modelos más conocidos de Nvidia, respecto de lo que AMD actualmente tiene en el mercado. Sin embargo, estos nuevos modelos tampoco llegan al nivel de rendimiento y potencia que tienen sus rivales.

Entonces, ¿dónde está la competencia? Pues básicamente en el mismo argumento con el que AMD ha ido ganando mercado en el segmento de los procesadores para PC: en el precio. Si le echamos un vistazo a una comparativa de tarjetas gráficas Nvidia y sus precios con los equivalentes que hemos comentado para AMD veremos como las diferencias de precio en favor de esta última compañía son considerables.

En concreto, el precio de la 3060 viene siendo de unos 130 dólares, sobre 115 euros al cambio. En términos comparativos, el precio de una tarjeta GeForce GTX 1060 está actualmente en torno a los 250 euros, de modo que el precio de esta nueva propuesta de AMD es menos de la mitad que su teórica equivalente de Nvidia.

Algo parecido ocurre con la 3070 y su pareja de baile, la Nvidia GeForce GTX 1070. Mientras que el precio de la tarjeta de referencia viene rondando los 400 euros, el precio de la tarjeta “equivalente” de AMD viene siendo de unos 200 dólares o unos 177 euros. Aún peor es la comparativa para la Nvidia GeForce GTX 1080, cuyo precio ronda los 600 euros, frente a su nueva competidora, que sería la AMD Radeon RX 3080. El precio de esta última es de 250 dólares, unos 221 euros aproximadamente. De nuevo tenemos un descuento que ronda el 60% respecto del precio de la tarjeta original.

 

 

Cómo quedaría el mercado

Antes de sacar nuestras conclusiones si queremos recordar que todo lo que estamos hablando aquí son consideraciones previas, en un contexto en el que los nuevos productos de AMD no son más que proyectos. Es cierto que los mismos existen y que se estima que llegarán al mercado para el mes de octubre de 2020, pero por ahora todo lo que estamos analizando son las filtraciones que la propia marca ha vertido el mercado.

Dicho esto, y considerando como buenos o correctos los datos que AMD ofrece, lo cierto es que Nvidia tendría un problema considerable. Entre otras cosas porque, pese a que la marca mantendría la ventaja tecnológica que tiene frente a AMD, perdería con estrépito la guerra en lo que a precios se refiere. Tanto como para que estas nuevas tarjetas se conviertan en una amenaza seria para sus resultados.

Por si fuera poco, es probable que si estos precios y este nivel de rendimiento se confirman en la práctica, estas nuevas gráficas puedan tirar del mercado y hacer que los usuarios “suban” de gama a la hora de equiparse. Principalmente porque si por el precio de una tarjeta de gama media pueden dar el salto a la gama superior, es muy probable que muchos lo hagan.

Como última cuestión, conviene recordar que también Nvidia está realizando movimientos dentro de esta gama media alta, con la llegada de las Nvidia GTX 1660.  Estas placas de gama media están empujando a la GTX 1060 a precios de menos de 200 euros, mientras que este nuevo lanzamiento rondará los 230 dólares cuando llegue. Por tanto, el mercado va a estar bastante movido de aquí a final de año.

 

 

Por fin podrás usar tarjetas gráficas externas en tu equipo Mac

 

 

No cabe duda de que Apple es uno de los grandes fabricantes de ordenadores del mundo. Tanto como para ser una de las pocas empresas que hoy día mantiene una pugna razonable, en lo que a ventas y potencia de procesamiento se refiere, con los equipos clónicos o de otros fabricantes. Algo que la compañía ha logrado con una notable apuesta por un modelo propio, que hoy día sigue siendo reconocido por una amplia legión de usuarios.

Sin embargo, este planteamiento tiene algunos inconvenientes, como lo cerrado que suele ser el sistema que Apple ofrece a la hora de resolver algunas cuestiones básicas. Hablamos de aspectos como la ampliación del equipo, a la hora de añadir nuevos componentes, o bien el usar algo tan sumamente sencillo como es una tarjeta gráfica externa. Por suerte, Apple también ha entendido que, a veces, es necesario realizar concesiones y aflojar un poco la presión sobre los usuarios, tal como demuestra su cambio de postura respecto del uso de tarjetas gráficas externas en los equipos Mac.

 

Qué es necesario

Para proceder con la instalación de una tarjeta gráfica externa en nuestro equipo Mac solo vamos a necesitar un par de cosas. Una de ellas es una GPU externa, es decir, una tarjeta gráfica externa que procederemos a conectar a nuestro equipo a través del puerto Thunderbolt, propio de estos equipos. Una ventaja considerable, en lo que a conectividad se refiere, dado que este tipo de puertos ofrece una alta velocidad de transferencia de datos y un amplio rendimiento, para que no tengas problemas a la hora de ver gráficos de máxima calidad en tu equipo Mac.

El otro elemento necesario es un chasis en el que montar la tarjeta. Este chasis sirve de soporte para la misma, aunque lo cierto es que la mayor parte de tarjetas externas que tenemos en el mercado ya vienen montadas sobre uno de estos soportes, así que no es complicado encontrar un conjunto completo para tu equipo.

De todos modos, también tenemos la posibilidad de comprar por separado tanto la tarjeta gráfica como el chasis, en caso de que no te convenza algunas de las posibilidades que existen actualmente en el mercado. Eso sí, no te olvides de que este chasis tiene que ser compatible con la tecnología de conexión Thunderbolt, dado que es el tipo de puerto que el dispositivo es capaz de gestionar.

 

 

Lo último que vamos a necesitar para lograr conectar todo como se debe es algo que seguramente ya tengas instalado en tu Mac. Se trata de la actualización MacOS High Sierra 10.13.4. Esta es la versión o actualización del sistema operativo que nos facilita el proceso de conectar estas tarjetas externas adecuadamente.

Una vez que tengamos todo conectado ya no tendremos que hacer nada más, dado que al momento veremos cómo el sistema operativo se encarga de gestionar adecuadamente todo lo necesario para reconocer la tarjeta, instalar los controladores y empezar a usarla al momento. De todos modos, no está de más revisar dichos controladores e instalar aquellos programas que sean necesarios para optimizar el rendimiento. Algo clave en cualquier sistema operativo y siempre que hablemos de tarjetas gráficas de alta potencia.

 

A qué se debe el cambio

Quienes conocen bien cómo funciona la marca de la manzana saben que la misma no es precisamente de la que suele dar su brazo a torcer a la hora de realizar cambios en su dispositivo. Sin embargo, en el caso que estamos comentando existen razones más que fundamentales para ello.

El primero de estos motivos tiene que ver con la durabilidad de sus equipos. Hablamos de un fabricante cuyos ordenadores tienen una vida útil considerable, de modo que los mismos pueden quedar desfasados con el paso del tiempo. Por tanto, quien tenga un equipo Mac con cuatro o cinco años a sus espaldas es posible que vea como algunos de sus componentes ya se han quedado anticuados y superados por los últimos lanzamientos del mercado. Un aspecto en el que estos equipos quedaban muy atrás respecto de los modelos convencionales.

Por si fuera poco, también es fundamental recordar que muchos de estos equipos de Apple se emplean para labores de diseño gráfico, edición de vídeo y otras tareas relacionadas con el mundo audiovisual. Labores en las que disponer de una tarjeta gráfica de la máxima calidad y potencia es clave. Y puesto que los equipos Mac no son precisamente baratos, la idea de poder usar tarjetas gráficas externas es la mejor opción para darle un nuevo empujón a nuestro equipo. Por tanto, para Apple esta cesión no es más que una forma de mantener su cuota de mercado y de permitir que sus usuarios puedan mantener sus equipos al día, sin tener que gastar un importe considerable en comprar un equipo nuevo, que era la otra opción que tenían ahora.

 

 

Qué podemos encontrar

Si tienes curiosidad por saber qué puedes encontrar en el mercado para potenciar tu equipo, vamos a darte algunos ejemplos. Uno de ellos es el chasis Sonnet egfx Breakaway Box 550 W. Como su propio nombre indica, este modelo cuenta con 550 vatios de potencia y tres ranuras, en la que utilizar cualquier tarjeta gráfica, ya sea de Nvidia o de AMD. Dispone de alimentación externa con capacidad de carga para el portátil. Su precio ronda los  350 euros aproximadamente.

Si prefieres algo más potente, siempre puedes recurrir a la caja Razer Core V2. Esta caja dispone de la conectividad Thunderbolt, así como un diseño de alta potencia, pensado para todo tipo de equipos pero especialmente para productos con altas necesidades gráficas, tales como los equipos gaming. Además, ofrece un diseño compacto y un acabado de alto nivel. Lo único que no nos gusta tanto es su precio, que ronda los 650 euros.

Respecto de las tarjetas gráficas, solo tienes que elegir aquella que sea compatible con la caja que compres. En general, no vas a tener problemas con los modelos de AMD, mientras que los modelos de Nvidia requieren de controladores adicionales para obtener un funcionamiento correcto. Puedes encontrar algunas opciones pulsando este enlace.

 

 

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Gigabyte GV-N108TAORUS X-11GD

 

Tener un monitor 4K y no contar con una tarjeta gráfica 4K que ofrezca esta calidad de salida es como tener un reproductor Blu-Ray conectado a un viejo televisor de tubo. Así que para aprovechar adecuadamente al máximo, nada mejor que contar con tarjetas gráficas de última tecnología como el modelo Gigabyte GV-N108TAORUS X-11GD.

Un producto que, por su precio elevado, seguramente no destaque como la mejor tarjeta gráfica de relación calidad precio del 2020 pero que sí te va a ofrecer todo lo necesario para disfrutar de imágenes de extrema calidad, avanzando incluso hacia el futuro gracias a su salida en 8K.

Una tarjeta que cuenta con 11 GB de memoria RAM, un reloj con una frecuencia de 1.7 Ghz y un considerable rendimiento a la hora de generar todo tipo de gráficos en pantalla. Algo que puede añadir un notable incremento del calor en el interior de la tarjeta, que se solventa con un ventilador activo que se encarga de mantener ese exceso térmico bajo control.

Y para que la instalación tampoco sea un problema, la tarjeta utiliza el estándar PCI Express, así que solo tendrás que pincharla en tu ordenador para empezar a usarla.

 

 

VTOP HD00009-N

 

Cuando necesitamos contar con una tarjeta gráfica externa USB, es conveniente apostar por un producto de calidad y que ofrezca la resolución de imagen que más nos convenga. Y si necesitas un producto que sea capaz de ofrecer imágenes en formato Full HD o incluso 2K, el modelo VTOP HD00009-N es todo lo que necesitas. Y es que esta es la resolución que es capaz de ofrecer este dispositivo dependiendo de si se conecta mediante VGA o con toma HDMI o DVI-D.

Tomas que se suman a la conexión USB, de la que el dispositivo obtiene la energía y los datos, eliminando así la necesidad de alimentación externa. Un sistema que permite conectar también hasta dos monitores o tomas de salida a la vez, ofreciendo opciones para clonar, extender o distribuir la imagen entre estas pantallas de la forma que más nos convenga.

Todo ello en un producto que también es compatible con las modernas conexiones USB 3.0, así que la velocidad de transferencia de datos está más que garantizada en dispositivos compatibles. El producto se remata con detalles como un peso de apenas 77 gramos y unas medidas realmente compactas, que te permiten instalar el producto en cualquier parte o llevarlo contigo a donde necesites.

 

 

Tarjeta gráfica AGP

 

Matrox G550 G55

 

Durante mucho tiempo, quien quería mejorar los gráficos en pantalla de su ordenador recurría a una tarjeta gráfica AGP. Una tarjetas hoy día resultan baratas, como podemos ver en la tarjeta gráfica AGP Matrox G550 G55. Una tarjeta económica y adecuada para equipos de pequeña demanda basados en Windows XP, para los que esta tarjeta ofrece de 32 MB de RAM y el rendimiento habitual de este tipo de productos.

Una tarjeta que incluso es algo avanzada para su época, dado que cuenta no solo con el puerto VGA convencional, sino que también incorpora un puerto DVI-D, con el que es posible obtener una imagen digital y de mayor calidad al estándar VGA. Y para que no tengas que ir buceando en busca de los controladores, estos se acompañan junto con la tarjeta, de modo que puedas empezar a utilizarla a los pocos minutos de haberla instalado.

Un modelo que, por sus características y coste ajustado, podríamos calificar como la mejor tarjeta gráfica de relación calidad precio dentro del ya escaso mercado de los modelos AGP.

 

 

XinXu External

 

La tarjeta gráfica externa XinXu External es una eficiente solución para aquellos usuarios que quieran darles un empujón puntual a los gráficos de cualquier equipo sin complicaciones. Un modelo que cuenta con una amplia gama de puertos entre los que no falta el HDMI, el VGA o el USB 3.0, además del DVI-D.

Algo que soluciona el saber qué tarjeta gráfica comprar, dado que con este modelo no hay que romperse la cabeza buscando que las conexiones encajen entre sí, a lo que contribuye también que su conexión principal sea mediante USB. Una completa tarjeta gráfica externa que ofrece una resolución de imagen Full HD en modo VGA, incrementada hasta la resolución 2K en caso de usar la conexión HDMI o DVI-D.

Además, vamos a poder conectar hasta dos monitores a la vez en caso necesario, lo que da aún mayor polivalencia a este dispositivo. Todo ello en un producto ligero, de unos 159 gramos de peso, que podremos llevar a donde queramos o colocar en cualquier parte sin complicaciones. Así pues, bien podríamos estar ante la mejor tarjeta gráfica de relación calidad precio del 2020 dentro de este segmento de los modelos externos.

 

 

5 tarjetas gráficas destacadas por su buena relación calidad precio

 

Aunque la fiebre del bitcoin y el resto de criptomonedas ha quedado atrás, sus efectos todavía están presentes en el mercado de tarjetas gráficas. Un mercado que ha vivido unos años de locos, en los que la alta demanda de gráficas disparo los precios de estos dispositivos. Y no solo de los productos de mayor coste y potencia, sino también de los más sencillos.

Por suerte, el mercado necesitas tener lo mejor de lo mejor y quieres jugar a tus juegos favoritos a una calidad aceptable o simplemente sacarle algo más de partidu a los gráficos de tu equipo tampoco es necesario dejarse un capital en una de estas tarjetas. Algo que podrás comprobar con este listado de tarjetas gráficas de calidad y a precio razonable, que te dejamos a continuación. En el hemos incluido tanto tarjetas de AMD como de Nvidia, cubriendo desde la gama más básica y con calidad hasta lo más potente que podemos encontrar en el mercado.

 

GTX 1050 Ti

Empezamos por un modelo ya clásico de Nvidia, como es la GTX 1050 Ti. Este modelo cuenta con solvencia suficiente para jugar a lo que quieras en resolución Full HD y a niveles de calidad media o incluso alta, promediando en torno a los 60 fps. Más que suficiente pues para quien no necesite gastar más dinero en su gráfica y que simplemente quiera jugar con una calidad adecuada en este modo 1080P. Esta tarjeta gráfica consta de una memoria RAM de 4 GB de tipo GDDR5, una frecuencia base de 1290 Mhz y un precio de unos 170 o 180 euros aproximadamente, existiendo versiones de Asus, MSi o Gigabyte, para que puedas elegir la que más te convenga. De todos modos, no hay grandes diferencias entre unas y otras.

 

GTX 1060

Subimos un escalón en la gama de Nvidia para echarle ahora un vistazo al modelo GTX 1060. Un producto con cierta experiencia en el mercado y que, sin embargo, sigue siendo capaz de dar buenos resultados para quienes prefieren calidad y frames a ir subiendo la resolución en pantalla. En concreto, esta placa funciona a los famosos 60 fps en modo 1080P, aunque con ciertos ajustes se pueden llegar incluso a los 144 fps que requieren los monitores más modernos. Todo ello a niveles de texturas o calidad de nivel medio y alto, en función del juego que estemos reproduciendo.

Para ello, la placa cuenta con una memoria de 6 GB de tipo VRAM, dos ventiladores y un gran disipador de aluminio, con los que mantener la tarjeta a una temperatura adecuada incluso en modo de máximo rendimiento. Este viene garantizado por un procesador interno de 1.556 Mhz de base, ampliables hasta los 1.771 Mhz en modo boost. Respecto del precio, el mismo está en torno a los 240 euros aproximadamente, con versiones de ASUS o MSi.

 

GTX 1080

Damos un pequeño salto en la gama de este fabricante para llegar a la tarjeta gráfica GTX 1080. Un modelo que nos lleva a un nuevo entorno, en el que vamos a contar con un producto de alta potencia y rendimiento, capaz de llegar a resoluciones 4K e incluso a formatos como el de 144 hercios de refresco. Esta tarjeta integra la tecnología Radeon, propia de AMD, en su versión Vega 64.

Esto se traduce en un rendimiento mejorado, con frecuencias que pueden llegar a los 1.560 Ghz. Por tanto, no tendremos problemas para que esa resolución a 1.440P se procese con una notable fluidez. Lo que sí debemos tener en cuenta es que no es un producto pequeño ni silencioso, tal como corresponde a otros modelos de este tipo. En cuanto a su precio, el mismo ronda los 480 euros, aunque dadas sus funciones es un coste más que interesante.

 

RTX 2070

Saltamos ahora al catálogo de AMD para hablar de la tarjeta RTX 2070. Un modelo llegado hace poco tiempo pero que ha sabido colocarse con eficacia dentro del mercado actual, dentro de la nueva política de la compañía de ofrecer productos de alta calidad y un planteamiento aún más eficiente. Esta tarjeta incluye ya algunas de las modernas técnicas de visualización en llegar al mercado, tales como DLLS o raytracing, que mejoran la calidad de algunos de los últimos juegos de hoy día y que en poco tiempo serán estándares del mercado.

En su lado más técnico, esta placa cuenta con una capacidad de memoria de 8 GB, que además son de tipo de GDDR6, lo que se traduce en una mayor velocidad y eficiencia. La frecuencia de funcionamiento del reloj es de 1410 Mhz, con un boost de 1.620 Mhz y es capaz incluso de mover gráficos a una elevada tasa de fps en resolución 4K, llegando sin problemas a velocidades de 60 fps en modo 1.440P. En cuanto a su precio, actualmente hablamos de unos 550 euros aproximadamente, aunque este se incrementa en algunas de las versiones más modernas y con mejor refrigeración.

 

Y si no te importa el dinero…

Como último producto destacado, queremos hablar de una de las mejores tarjetas gráficas del momento, aunque obviamente con un coste considerable. Hablamos de la RTX 2080. Una auténtica bestia con la que mover prácticamente cualquier juego a altas velocidades y considerables rendimientos en lo que al número de fps se refiere. Tanto como para mover a 60 fps y calidad ultra cualquier juego… a nada menos que una resolución 4K de alto nivel.

Para que este rendimiento sea óptimo, esta tarjeta consta de una memoria de 11 GB de tipo de tipo GDDR6, con una velocidad de CPU de 1.350 hercios. El modelo también destaca por su ventilación, que utiliza tres ventiladores separados con sistema de doble rodamiento, mayor rendimiento y un funcionamiento extremadamente silencioso. Todo ello sin olvidar la presencia de las últimas tecnologías que hemos comentado anteriormente, como DLSS o raytracing, aunque aún en un modo un poco “verde”. Un producto completo del que, como suele pasar, lo único que no nos gusta es su precio, que actualmente ronda los 1.330 euros.

 

 

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