Las 9 razones por las que tus hijos no deberían tener móvil

Última actualización: 18.08.19

 

En la actualidad, son muchos los padres que mantienen dudas respecto de si comprarles o no smartphones a sus niños pequeños. Otros trasladan el debate a cuál sería la edad más recomendable para que los niños empiecen a tener su propio terminal. Una cuestión en la que las opiniones son variables, aunque sí es cierto que la mayor parte de los expertos apuntan a que cuanto más tardía sea la entrada del móvil en la vida diaria de los más pequeños de la casa, mucho mejor. Siguiendo esta línea, te dejamos un listado con las 9 razones por las que tus hijos no deberían tener un smartphone… al menos por ahora.

 

1. Desarrollo cerebral

El desarrollo cerebral es algo que se produce en los primeros años de vida de nuestros pequeños, especialmente desde los 0 a los 2 años, aunque también con menor intensidad hasta los 8 o 10 años aproximadamente. Son varios los estudios que apuntan a que un uso excesivo de las nuevas tecnologías a estas edades tempranas puede provocar problemas como déficit de atención, retraso cognitivo, problemas de aprendizaje o falta de autocontrol.

 

2. Retraso en el desarrollo del niño

En línea con lo anterior, un uso excesivo o inadecuado de las tecnologías en las primeras etapas del desarrollo o del aprendizaje escolar puede afectar tanto al rendimiento académico como a la alfabetización y al aprendizaje. Algo que se traduce en unas capacidades más limitadas y una menor atención a la que tendrían los menores que no se hayan visto expuestos a estos dispositivos o lo hagan a dosis reducidas.

 

3. Obesidad infantil

Otro de los problemas asociados al uso de los móviles en las primeras fases del desarrollo tiene que ver con la obesidad infantil. Algo que comparten los móviles con otras tecnologías como el PC o las videoconsolas. En este caso, el móvil se encarga de absorber el tiempo que los menores podrían estar dedicando a otras actividades que suponen movimiento, tales como el juego o el deporte, lo que desemboca en esta obesidad infantil, que tantos riesgos pueden suponer para los más pequeños a medida que el problema se intensifique.

 

 

4. Alteraciones del sueño

Son varios los estudios que han demostrado que el uso de los teléfonos móviles también tiene consecuencias sobre el sueño infantil. En este caso, el uso de los terminales en las horas cercanas a las de acostarse causa que los menores tengan más problemas a la hora de conciliar el sueño por culpa de la excitación provocada por el uso de estos dispositivos. Todo ello sin olvidar también el tiempo que el smartphone suele quitarle al sueño infantil, que también es otro problema paralelo a los que estamos planteando.

 

5. Riesgo de enfermedad mental

Aunque por ahora no está claro el motivo, sí son varios los estudios que apuntan a que el actual uso de las nuevas tecnologías a edades tempranas está incrementando algunos problemas como los de depresión o ansiedad infantil, déficit de atención y otros problemas conductuales propios de la infancia. Sin duda, otra cuestión a tener en cuenta cuando de autorizar el uso del dispositivo a nuestros menores se trata.

 

6. Agresividad

Uno de los problemas que también presentan estos dispositivos es el fácil acceso a contenidos violentos y agresivos. Estos contenidos pueden alterar la conducta de los más pequeños cuando se trata de edades tempranas, pudiendo modificar los patrones de comportamiento de los mismos hasta el punto de que consideren que ese contenido ficcionalizado que ven en el smartphone es lo que deberían usar en la vida real.

 

7. Déficit de atención

Uno de los problemas de todo lo que rodea a Internet es que todo va muy rápido. Se presentan muchos contenidos nuevos en poco tiempo, gran cantidad de vídeos y fotos y mucho de todo sin control alguno. Algo que puede provocar problemas de atención en los más pequeños, que afecten a su vida diaria.

 

 

8. Adicción al móvil

Cada vez son más los expertos que alertan respecto de los riesgos que la adicción al móvil tiene para los más pequeños. Esta adicción afecta en torno al 10% de los usuarios, de manera que estos se separan de su entorno familiar, sus amigos y otras actividades por tal de mantener el uso del móvil.

 

9. Radiaciones

Los efectos de las radiaciones que generan los móviles sobre los usuarios también son algo conocido. Un problema que puede causar daños en los cuerpos inmaduros de los más pequeños de la casa tanto a nivel orgánico como en el efecto visual que causan las pantallas. Algo que puede paliarse con los filtros para luz azul que algunos móviles incluyen, aunque el mejor remedio es evitar al máximo la exposición.

 

Conclusiones

Llegados a este punto, ya hemos visto que la exposición de los menores a la telefonía móvil tiene una notable cantidad de aspectos negativos. Algunos de ellos incluso no tienen mucho que ver con el tiempo o el modo de uso, sino que basta con que el menor interactúe con el smartphone para que empiece a sentir sus efectos.

Así las cosas, la pregunta que subyace más allá de “móvil sí o móvil no”, que parece tener una respuesta clara, tiene que ver con la edad a partir de la que el uso del móvil podría ser aceptable. Sobre esta cuestión son varios los expertos que apuntan a que dicho uso no debería estar autorizado antes de los 12 años, por ser esta la edad en la que las estructuras cerebrales, la conducta y el conocimiento de los menores son suficientes como para que los efectos que hemos comentando, o buena parte de ellos, no causen problemas.

De todos modos, esto no implica que a partir de estas edades el smartphone pueda convertirse en una barra libre y sin control. Y es que algunas de las cuestiones que hemos planteado, como las que afectan al sueño por ejemplo, siguen estando vigentes. Lo mismo ocurre con la influencia de los diferentes contenidos que puedan ver. Así que el control sobre horarios, contenidos y el uso generalizado del terminal debe seguir siendo una prioridad.

 

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