La historia tras el pantallazo azul y la combinación de Ctrl + Alt + Supr

Última actualización: 12.10.19

 

Aunque en las últimas versiones de Windows esta combinación ha caído en desuso, lo cierto es que prácticamente todos los usuarios que se han puesto delante de un ordenador han tenido que recurrir alguna vez a la famosa combinación de teclas de Ctrl + Alt + Supr, al tiempo que más de una vez se habrán tropezado con la famosa pantalla de la muerte, también conocida como pantallazo azul. Dos elementos que van de la mano y que, como otros tantos elementos de nuestros ordenadores, tienen una larga historia detrás.

 

La pantalla de la muerte

La famosa pantalla de la muerte, también conocida como el pantallazo azul, es un elemento que está presente desde la primera versión de Windows. Por aquel entonces, era necesario algún elemento que hiciera saber al usuario del sistema operativo que se habría producido un error grave, tanto como para impedir que el sistema pudiera recuperarse o que incluso causara daños tanto al propio ordenador como al sistema operativo.

Las causas de este error son diversas y lo peor de todo es que este pantallazo azul generalmente no nos da información respecto del origen del problema sino de, como mucho, la causa concreta que origina el que la pantalla salte. Así las cosas, el pantallazo azul no es más que una mera medida informativa, que nos indica que se ha producido un error grave en el sistema del que probablemente el mismo no pueda recuperarse.

De todos modos, entre las causas que provocan un pantallazo azul podemos detectar algunas. Una de ellas es la presencia de un módulo de memoria RAM corrupto o que falla, lo que causa problemas en su lectura.

También es posible que el error esté relacionado en cambios de los controladores o bien errores similares relacionados con los drivers y los periféricos que tengamos instalados, lo que causa este error. Todo ello sin olvidar otros fallos como problemas en el kernel del sistema, la presencia de virus o malwares en el dispositivo o problemas e incompatibilidades de software y hardware.

Por cierto, aunque hemos hablando del sistema operativo Windows, lo cierto es que prácticamente todos los sistemas operativos tienen su propia pantalla de la muerte. Esta pantalla se denomina Kernel Panic en los equipos Unix y Linux, Sad Mac en los equipos de Apple o Guru Meditation en los que usan sistemas operativos de Amiga.

 

 

La combinación milagrosa

De la mano de la pantalla azul de la muerte suele venir la famosa combinación de Ctrl + Alt + Supr. Una combinación de teclas que hace posible recuperar nuestro dispositivo, o al menos intentarlo, en caso de que se produzca un error crítico en el sistema que provoque este tipo de pantallazos o bien cuando el equipo se queda congelado y no responde adecuadamente.

Sin embargo, esta función es aún más antigua que el propio pantallazo azul, dado que ya estaba presente en el IBM Personal Computer XT, uno de los primeros ordenadores lanzados por este fabricante y en los que ya estaba presente el sistema operativo de Intel. Sin embargo, como en todo lanzamiento y más de un producto revolucionario, los problemas y los fallos eran algo que estaba a la orden del día.

Por aquel entonces, nada menos que el año 1981, la solución para reiniciar el equipo pasaba por desenchufar el ordenador, esperar un poco y volver a enchufarlo. Algo que llegaba a ser un problema serio para los ingenieros, pues si el sistema fallaba cada cinco o diez minutos, casi pasaban más tiempo tocando enchufes que resolviendo problemas. Un inconveniente para el que surgió la solución de usar una combinación de teclas con la que realizar ese reinicio o recuperación del equipo sin perder tanto tiempo.

Así que el equipo de desarrollo empezó a pensar en qué opción podían utilizar. Esta combinación tenía que ser accesible para el usuario, pero no tanto como para que se pulsase de forma accidental. Así que después de darle unas cuantas vueltas a la cabeza y otras tantas al teclado, al final la opción elegida fue la que hoy conocemos todos: Ctrl + Alt + Supr. Esta combinación tenía la ventaja de requerir de las dos manos para la activación, de modo que era fácil de ejecutar pero al tiempo segura como para que no se activase de forma imprevista.

En el lado del equipo, lo que esta aplicación venía a hacer es reiniciar todos los procesos abiertos y volver a lanzar los mismos. Un procedimiento que tenía la ventaja de no requerir más de 10 o 15 segundos en su ejecución, frente a los más de 2 o 3 minutos que el ingeniero podía tardar en levantarse de la silla, ir al enchufe y reiniciar el equipo manualmente.

 

 

La unión hace la fuerza

Como vemos, ambos elementos nacieron por separado aunque no tardarían mucho en estar juntos. Algo que se produciría con las primeras versiones de Windows, conforme hemos visto anteriormente. En estos casos, la combinación de teclas tenía por objeto tratar de recuperar el sistema al cerrar aquella aplicación que estuviese dando problemas.

Pero la popularización definitiva de la combinación no tendría que ver nada con estos fallos catastróficos, sino con el inicio de sesión de Windows NT. Algo que, por si fuera poco, el propio Bill Gates calificó como algo accidental, dado que su intención era buscar un modo de inicio de sesión eficiente. Sin embargo, debido a las limitaciones de los teclados de IBM, no pudo encontrar algo mejor que esta combinación.

En cuanto a la actualidad, en las versiones de Windows posteriores a Win 7, la combinación Ctrl + Alt + Supr nos sirve para lanzar una ventana en la que podemos iniciar el administrador de tareas, bloquear el equipo o cambiar de usuario. Así que la utilidad actual está a medio camino entre esa gestión de usuarios, propia de Windows NT, y la parte correspondiente a la recuperación de sistema en caso de dificultades.

 

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