Cómo tratar la adicción de los niños al tablet

Última actualización: 08.12.19

 

Las tecnologías pueden ser una gran ayuda para el desarrollo y el aprendizaje de los más pequeños de la casa. De hecho, su presencia en los círculos escolares puede favorecer el desarrollo cognitivo y cultural de estos incipientes estudiantes. Sin embargo, también corremos el riesgo de que estos equipos se conviertan en un problema si no fomentamos normas de uso responsable. Algo que puede desembocar en una excesiva adicción a lo que los tablets o los móviles ofrecen y que debe ser atajada lo antes posible.

 

El control del tiempo

Uno de los factores que más influyen en el desarrollo de esta adición es el control del tiempo. Y es que el tiempo es uno de los elementos que deben controlarse en lo que a mantener a raya el uso excesivo del terminal se refiere. En este caso, no hay un consenso claro en cuánto debería ser el tiempo recomendado para nuestro pequeño, pero sí hay acuerdo en lo que a controlar el tiempo se refiere, así como a la posibilidad de ir ampliando el tiempo a medida que vayan creciendo.

También es importante que este tablet incluya un sistema de preaviso, que le indique al usuario que le quedan 5 o 10 minutos hasta que su tiempo se acabe. Suficiente para que cierre sus aplicaciones y sea responsable en lo que a gestionar el tiempo se refiere.

Para este fin, prácticamente todos los tablets disponen de herramientas con las que controlar adecuadamente este uso. Estas aplicaciones permiten establecer tanto tiempos de uso, en forma de saldo de tiempo, como en lo que se refiere a los intervalos en los que el usuario va a tener permitido el acceso al terminal. Una función que también resulta clave, pues un uso a ciertas horas del tablet puede traducirse en un peor sueño, debido a la excitación que genera el dispositivo y, por tanto, a la necesidad del organismo para relajarse una vez que se ha concluido el uso del dispositivo.

 

 

Control de la actividad

Otra cuestión importante a la hora de mantener el uso del tablet bajo control tiene que ver con el control de lo que el usuario puede hacer con el dispositivo. Y es que ya puedes suponer que no todas las aplicaciones ni todos los sitios web que existen son adecuados para los más pequeños. Es más, las posibilidades de que tropiecen con contenidos violentos, agresivos o sexualmente explícitos son más que considerables.

La solución la encontramos de nuevo en las aplicaciones que hemos mencionado antes. Estas aplicaciones tienen la ventaja de disponer de dos modos de bloqueo. Uno es el bloqueo sencillo, que permite bloquear elementos específicos en función de nuestras preferencias. Pero quizá la opción más recomendable sea la de establecer un bloqueo generalizado, de modo que solo autoricemos el acceso a aquellas aplicaciones y sitios web que consideremos de plena confianza.

Aun así, sigue siendo necesario tener un ojo sobre la pantalla para ver qué es lo hacen. Sobre todo cuando sabemos que muchas páginas seguras para los niños, sobre el papel, no lo son tanto en la realidad. Baste mencionar un par de ejemplos, como la presencia de vídeos manipulados para menores en plataformas como YouTube Kids o bien ciertos juegos incluidos en plataformas como Roblox, que no son precisamente de los más adecuados. Así que el control es imprescindible.

 

Ofrezcamos alternativas

Uno de los motivos por los que se producen estas adicciones es por la falta de alternativas de ocio. Y es que si la solución que le damos a nuestro pequeño cuando se aburre es “aparcarlo” delante del tablet sin tener una alternativa de ocio más productiva, es obvio que con el paso del tiempo esto puede tener estas consecuencias. Por ello, la existencia de alternativas y otras propuestas siempre es interesante.

Algo que debe servirnos también para dejar el tablet fuera de aquellas ocasiones que no lo requieran, como puedan ser viajes familiares, salidas o excursiones y cualquier otro evento que requiera que los pequeños estén al tanto de lo que pasa. Algo respecto de lo que los padres también deberían aportar su ejemplo, dejando el tablet o el móvil a un lado en estas ocasiones. Porque a fin de cuentas, los pequeños son esponjas y, por tanto, van a tener tendencia a repetir los comportamientos que vean en nosotros.

 

 

El mando lo tenemos nosotros

Como último de estos consejos, te dejamos un pequeño recordatorio: quien tiene el control eres tú. Una responsabilidad que no podemos volcar en los más pequeños, dado que carecen de los elementos necesarios para ejercer la misma de forma adecuada y, aparte, no sería justo poner sobre sus hombros esa carga.

Así que si tienes que ponerte serio, tomar el toro por los cuernos y establecer límites claros y directos al uso del tablet, tendrás que hacerlo. Sí es verdad que conviene dejar el modo sargento aparcado, al menos en un principio. Empieza pues tratando razonar y haciendo entender a tu pequeño la importancia de ese uso responsable. Si esto no resuelve el problema, sí tendremos que tomar medidas más severas, por decirlo así.

 

Y si todo falla, recurre a ayuda profesional

Si todos estos consejos no te resultan de ayuda a la hora de poner fin al uso abusivo del tablet por parte de tu pequeño, quizá sea momento de pensar en recurrir a ayuda profesional. Y es que la intensidad de esta adicción puede ser tan elevada que las soluciones que hemos ofrecido no sean suficientes.

Ten en cuenta que esto no supone algo perjudicial, en tanto que se trata de buscar ayuda profesional para un problema, tal como haríamos si nuestro pequeño se acatarra o tiene un esguince. Lo que sí es importante es que busquemos un profesional cualificado y especializado en psicología infantil, lo que hará más fácil este tratamiento. Y no te sorprenda saber que esta problemática es cada vez más frecuente, lo que está llevando a algunos profesionales incluso a especializarse directamente en este tipo de adicciones no tóxicas.

 

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