8 remedios para acelerar un PC lento

Última actualización: 19.08.19

 

Una de las quejas más habituales que solemos tener los que trabajamos o jugamos con un ordenador es que “el equipo va lento”. Un problema que puede tener múltiples orígenes pero que, al menos, podemos resolver mediante una amplia gama de soluciones sencillas. Si estás cansado de esperar más de lo necesario a que tu PC responda de forma adecuada vamos a ver algunas propuestas con las que añadirle un extra de velocidad a tu “equipo tortuga”.

 

#1 En busca de intrusos

Una de las principales causas por las que un ordenador se ralentiza es por la presencia de virus, malware y otras amenazas en el equipo. Cabe recordar que los virus actuales no tienen efectos visibles como antaño, sino que ahora se quedan escondidos en un rincón de nuestro disco duro, tomando nota de todo lo que hacemos para cazar datos personales como cuentas de correo electrónico, contraseñas, tarjetas de crédito y otros datos que el creador del virus pueda aprovechar.

Por eso, para empezar a acelerar el equipo resulta clave ver si el sistema operativo está limpio de virus y otras amenazas. Un proceso en el que podemos recurrir a aplicaciones como Windows Defender, incluida generalmente con tu copia de Windows, o cualquier otro antivirus comercial o gratuito como Panda, Avast o algún otro de tu confianza.

 

#2 Conserva espacio en disco suficiente

Aunque nuestra unidad de disco tenga una cierta capacidad, es fundamental que no usemos por completo la misma, dado que esto también es causa de ralentización del equipo. La causa es fácil de entender. Al igual que ocurre en casa, si no tenemos espacio donde colocar la compra antes de meterla en los armarios, si el ordenador no tiene mucho espacio para recibir los nuevos datos o archivos que tiene que procesar el rendimiento se reduce. Este aspecto afecta a los discos duros convencionales pero aún más a los discos SSD, que no deberían de llenarse más allá del 90% de su capacidad, para evitar estos inconvenientes.

 

 

#3 Elimina lo que no necesites

En línea con lo anterior, es muy útil eliminar todo aquello que no necesitemos de nuestro PC a fin de acelerar su rendimiento. Esto se traduce en eliminar aquellas aplicaciones que ya no utilicemos, que ocupan espacio tanto en el disco como en los registro de Windows. También es importante eliminar los archivos no necesarios, para lo que la herramienta de recuperación de espacio libre de Windows es de gran ayuda. Esta herramienta facilita encontrar archivos innecesarios y eliminarlos, a fin de liberar espacio libre y acelerar el rendimiento del equipo.

 

#4 Desfragmenta el disco

Además del espacio libre, es necesario mantener el disco en un buen estado en lo que a su organización se refiere. Para lograrlo solo tenemos que recurrir a una herramienta de desfragmentación de discos. Esta herramienta se encarga de organizar los archivos de forma eficiente, acelerando así el acceso a los mismos. No es la panacea pero si mejora un poco la velocidad general del sistema. No obstante, esta opción no es válida cuando trabajamos con discos duros SSD.

 

#5 Menos visual y más eficiencia

Uno de los aspectos en los que no caemos a la hora de acelerar Windows tiene que ver con el rendimiento gráfico. Las versiones actuales de Windows cuentan con todo tipo de mejoras gráficas con las que es posible disfrutar de una mejor vista o de funciones como la visualización Aero. Unas ventajas que se obtienen a costa de sacrificar parte del rendimiento del equipo. Algo importante si no tenemos más que una tarjeta gráfica integrada, dado que el rendimiento de la misma suele ser ajustado.

Para acceder a estas opciones es preciso acceder a la opción Sistema del Panel de Control, a la configuración avanzada del sistema y la configuración de Rendimiento, que se encuentra en la pestaña de opciones avanzadas. En esta ficha podemos elegir una configuración meramente visual, una meramente práctica o de  rendimiento y una tercera mixta, para eliminar aquellos elementos que no usemos y que den más potencia al equipo pero manteniendo los que no usemos.

 

#6 Memoria virtual

Si tu ordenador tiene poca memoria RAM te interesará recurrir al archivo de memoria virtual, que está presente en Windows desde hace mucho tiempo. Para acceder a esta opción no tienes más que seguir el camino que hemos indicado para el ajuste visual, aunque pulsando la opción de opciones avanzadas.

Aquí podrás activar el uso del archivo de memoria virtual así como el tamaño de dicho archivo, dependiendo de las opciones y necesidades que tengas. Y por si fuera poco, también tienes la opción de usar la función ReadyBoost, en la que solo precisas de un pendrive para añadir esta memoria virtual a tu equipo sin sobrecargar el disco duro.

 

 

#7 La limpieza ayuda

Uno de los principales enemigos que tienen nuestro ordenador es el calor. Tanto como para que un exceso de temperatura obligue al procesador a reducir su ritmo de trabajo frente a toda la potencia que podría dar en condiciones normales. Por eso, es imprescindible ejecutar una rutina de limpieza a fondo de nuestro ordenador que elimine del interior de la torre todos los restos de polvo y suciedad que puedan ralentizar su funcionamiento.

Para esta limpieza necesitamos un aspirador, preferentemente de mano, así como bastoncillos para los oídos y una pequeña brocha. Con estos elementos cerca abriremos la torre, después de haberle desconectado todo el cableado, eliminando los restos de polvo y suciedad del interior. Una limpieza que debe ejecutarse con especial énfasis en la zona del procesador, donde el polvo tiene una alta tendencia a acumularse. De todos modos, ten cuidado para no desconectar nada ni dañar ningún componente.

 

#8 Y si todo falla…

Si has probado con todos estos remedios y no has sido capaz de acelera el procesamiento de nuestro PC siempre nos queda una última opción… aunque nos va a costar dinero. Se trata de ir cambiando componentes de nuestro PC, a fin de mejorar su funcionamiento. Por suerte, hoy día tenemos opciones que hacen fácil mejorar la velocidad de nuestro equipo a precio ajustado.

Entre estas opciones tenemos la de cambiar nuestro disco duro convencional por un disco duro SSD, que multiplica casi por 4 la velocidad de acceso y lectura de datos. También interesantes es la opción de añadir algo más de memoria RAM al ordenador, especialmente si la misma es limitada y el espacio en disco para una memoria virtual tampoco es notable.

Y finalmente, si tu dispositivo es muy antiguo, puedes pensar en comprar un equipo nuevo, consultado esta lista de ordenadores.

 

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